domingo, 28 de junio de 2020

LA CISTÉRNIGA: PICO DEL ÁGUILA Y PÁRAMO DEL PERDIGÓN

DISTANCIA: 16,38 kilómetros
TIEMPO: 3 horas y 53 minutos (3h38´ en mov.)
DESNIVEL: +327m

Hoy de nuevo tocó ruta cerca de casa, en La Cistérniga, a escasos 15 minutos en coche desde casa.
Tras llegar al punto de partida, nos preparamos adecuadamente y emprendimos la marcha poco después de las 07:30am.
Desde la calle Las Viñas nos dirigimos hacia el NE buscando la pista que va pegada a la A11 y continuar hacia el E durante 700m, donde cruzaremos por debajo la autovía para girar a la izquierda e ir hacia el N para ir bordeando el cerro del Pico del Águila a media ladera por una senda muy entretenida, estrecha y rodeada de pinar y en un continuo sube y baja.
Antes del Km3 cogemos en una bifurcación la senda ascendente de la derecha para ir dirección E. Durante algo más de 3 kms seguiremos en esa dirección siempre por las laderas de La Corba. A nuestra izquierda veremos en múltiples ocasiones la urbanización Puerta de Casasola y Renedo de Esgueva al fondo.
Tras llegar a una pista (Camino del Pocito) giramos hacia el N descendiendo para tomar la primera senda a la derecha y seguir bordeando el Páramo del Perdigón, al que llegaremos tras una fuerte subida en pista poco antes del km9. Por el camino del Páramo del Perdigón vamos hacia el S durante algo más de un kilómetro, llegando a desaparecer el camino como tal y avanzando por la linde del terreno. Tras llegar al final de la tierra y girar al NO, esta vez sí por camino, llegamos al Camino del Pocito de nuevo y hacia el N avanzamos hasta poco antes de empezar el descenso, donde giraremos al O para regresar al punto de partida, esta vez no a media ladera, si no por el páramo.
Sobre el Km12 seguimos llaneando tomando en la bifurcación la pista de la derecha, obviando el Camino de la Raya. Un km después tomamos la pista asfaltada descendente de la Cuesta Larga para ir a dar al trayecto común a menos de 2 kms del punto de partida.
Sólo resta deshacer el camino andado y llegar al coche.
Destacar que es una ruta que no está balizada, por lo que es imprescindible el track para realizarla.
Os dejamos el track en Wikiloc aquí.

La Cistérniga y Cerro San Cristóbal


Pista paralela a la A11


Pico del Águila al fondo


Nos alejamos de La "Císter"


Bordeando el Pico del Águila


A media ladera


Vistas al N


Bajando entre pinos


Cereal de izquierdas...





...y de derechas










En mitad del páramo campo a través


Hasta otra vez que nos calcemos las botas...


domingo, 21 de junio de 2020

SENDA DE LOS CORTADOS DEL RÍO PISUERGA

DISTANCIA: 12,78 kilómetros
TIEMPO: 3 horas y 28 minutos (3h05' en mov.)
DESNIVEL: +353m
 
Tras esta etapa de casi 100 días de anormalidad provocada por el Covid19, nos decidimos a hacer la ruta de los cortados del río Pisuerga, en Cabezón de Pisuerga. Es una ruta cerca de Valladolid, a unos 20 minutos en coche, y por eso nos decidimos a realizarla, no es muy dura y para retomar el senderismo es ideal.

Nos levantamos a las 6:30am para aprovechar el fresco de la mañana, ya que el día iba a ser caluroso en las horas centrales del día (30º). Llegamos a Cabezón de Pisuerga sobre las 7:30am, aparcamos en el lugar que habíamos previsto, entrando al pueblo tras cruzar el puente romano, justo en una calle a la izquierda tras entrar en el pueblo, calle Bastas, al lado del inicio de la ruta. Hay un ensanchamiento a mano izquierda donde caben 3 ó 4 coches y estaba vacío aún. Éste es el punto.

Nos preparamos tanto de ropa como de calzado, encendimos el GPS y empezamos a darle a la zapatilla.

Comenzamos ascendiendo en dirección sur hasta la calle Altamira para girar casi 180º y seguir subiendo por la calle Vecilla donde ya nos empezamos a encontrar con marcas del PR, nota predominante en todo el recorrido, lo que hace difícil la pérdida.

Tras medio kilómetro de subida, que sirve para quitarnos el frescor de la mañana, llegamos a unos chalets a mano izquierda, que bordeamos por el sendero y que sirve para despedirnos del pueblo y adentrarnos en pleno monte.

Nosotros decidimos hacer la ruta en el sentido de las agujas del reloj, pero casi que recomendaríamos hacerlo en sentido antihorario ya que se puede aprovechar mejor las zonas de sombría cerca del río.

Comienza ahora un tramo de unos dos kilómetros de terreno ondulado con divertidas y cortas subidas y bajadas. Se nota bien estos tres meses de inactividad en el monte, y se nota tanto en nuestra forma física como en el estado salvaje de la naturaleza. Apenas queda sin vegetación el estrecho sendero por el que transitamos.

Desde aquí ya tenemos altura suficiente para echarle una buena foto al puente romano de Cabezón de Pisuerga.


Se alternan zonas de pinar con claros en los que los colores de las diferentes florecillas nos alegran la vista y la alta vegetación casi oculta las señalizaciones.






Hasta un corzo madrugador se nos cruzó apenas 20 metros delante de nosotros, lástima de no tener el móvil a punto para hacerle foto. Imagino que ya irán notando, poco a poco, que los humanos volvemos a entrometernos en sus dominios naturales...

A los 2'5 kms(37') llegamos a un claro donde hay varios caminos. Seguimos rectos obviando el camino de la derecha hacia la montaña. 
Justo a continuación hay una empinada bajada en la que hay que tener cuidado ya que es bastante resbaladiza, bajada que nos deja en un llano cerca del río, con las paredes de los cortados a nuestra derecha, y multitud de aves cerca de las paredes donde tendrán sus nidos.



Siguiendo paralelos al río, tomamos altura de nuevo progresivamente hasta llegar a una pista ancha, km 3'6(56'). Antes teníamos estas preciosas vistas...


En la pista seguimos la ruta de Los Senderos del Clarete hacia San Martín de Valvení, donde seguiremos disfrutando de los cortados de la zona. Mucho cuidado en el km4 por el desvío que hay que tomar a mano derecha, que aunque está indicado, podríamos pasarlo de largo.



Vamos ascendiendo desde el desvío hacia la falda de los cortados, que remontaremos por pista y nos permitirá transitar por lo alto de ellos, disfrutando de las agujas que se forman por la erosión a lo largo de grandes espacios de tiempo.


 
Merece la pena hacer estos 4kms de ida y vuelta para llegar hasta el final de la zona de los cortados, teniendo vistas maravillosas desde allí. En ese punto llevamos 5'5kms(1h26').




A continuación desandaremos nuestros pasos hasta llegar a la pista ancha donde retomaremos el PR de la Senda de los Cortados.
Subiendo por pista y tras atravesar una puerta metálica, disfrutamos desde el collado de unas buenas vistas del valle del Pisuerga. 8'8kms(2h10'). Es a partir de ahora que nos empezaremos a encontrar gente, ciclistas y senderistas. Hasta ahora no habíamos coincidido con nadie.

Desde el collado tomamos un sendero horizontal en dirección sur, para rodear el cerro de la Peña a nuestra derecha, que tuvimos que abandonar en varias ocasiones para sortear restos de poda que habían dejado obstaculizando el sendero, en un tramos de unos 500m. Aunque peor que nosotros lo tenían los ciclistas que nos cruzamos al tener que cargar a hombros con sus "burras".

Llegamos a un nuevo collado, que esta vez sí, subimos la dura pendiente y llegamos a la zona llana del páramo de Valdecastro, un sendero muy divertido con buenas vistas a Cabezón de Pisuerga. Al final del páramo llegamos a la Tirolina de Cabezón. Descendemos por pista y seguimos las marcas del Sendero del Clarete hacia Cabezón, rodeando el cerro de Altamira, para adentrarnos en Cabezón por la zona de las bodegas. Desde allí hacia el norte para terminar la ruta.

Una ruta sencilla, con buenas vistas, y que aprovecha muy bien los collados y los cortados en medio de la llanura de la meseta para pasar una buena mañana.

Os dejamos el track en Wikiloc aquí.

Hasta otra vez que nos calcemos las botas...

sábado, 4 de mayo de 2019

SENDA DE URSI - MONTAÑA PALENTINA

DISTANCIA: 12,45 kilómetros
TIEMPO: 3 horas y 27 minutos (3h09' en mov.)
DESNIVEL: +378m

La ruta empieza desde el Santuario de Nuestra Señora del Carmen, situado en el Valle de Santullán, perteneciente a la Montaña Palentina.
Madrugamos para salir de Valladolid ya que teníamos un trayecto de algo más de una hora y media.Al llegar desayunamos en el aparcamiento del propio santuario y sobre las 09:40 emprendimos la marcha.


Se trata de una caminata con recorrido circular en la que se recorre el valle de Santullán, yendo por una vertiente y volviendo por la otra.



La característica que le hace peculiar es que es un homenaje a un artista local, Ursicino Martínez, con 31 esculturas que encontraremos distribuidas a lo largo del recorrido.




Desde el aparcamiento, volvimos por la carretera de acceso al santuario y tomamos la primera pista de tierra hacia la izquierda, con dirección Norte, hacia el pueblo que se ve al fondo, Villabellaco.



Siguiendo las marcas del PR, primero se desciende ligeramente para atravesar el arroyo Bahillo, para luego llegar en ascenso al pueblo de Villabellaco, el último tramo por carretera.



Atravesamos el pueblo, en continua subida, hasta llegar a la Iglesia de San Pedro. Cruzamos la zona vallada y seguimos por el camino perfectamente señalizado.
En este tramo nos encontramos con varias cabezas de ganado pastando en el prado. Ya habíamos visto un cartel en el que se recomendaba cómo comportarse ante los animales.




Unos cientos de metros después giramos hacia la izquierda, al noroeste, por el camino de Refuentes.
Durante un par de kilómetros avanzamos por la ladera del valle, en ascenso progresivo, por un precioso bosque de robles. Lástima que hasta Junio no empiezan a verdear. Pero no deja de tener su encanto en esta época, ya que la pradera sí que tiene un verde espectacular.







Nos sorprendió la cantidad de arroyos y zonas húmedas de la ladera, teniendo que buscar algunas veces caminos alternativos fuera de ruta y también nos llamó la atención un cartel donde se recordaba el pasado minero de la zona.



Llegamos al mirador de Rulaya, km 4'4 de la ruta, desde donde tomamos alguna foto. Gracias al cartel explicativo conocemos lo que tenemos al frente, por donde haremos la vuelta.







Continuamos la senda y al poco tiempo se comienza a ver al fondo el pueblo de Valle de Santullán.




La senda se convierte en un camino más ancho poco antes de llegar al pueblo. Cruzamos el pueblo, km 6'6, cruzamos también la carretera de Perapertú y comienza la ascensión hacia el Alto de los Castillos. Se sube por una pista sencilla durante unos dos kilómetros.







En lo alto hay un mirador a la izquierda y una gran cruz a la derecha. Desde allí, cota 1392, hacia el sur, vemos el Embalse de Aguilar y los páramos y llanuras de la meseta, al norte algún dos mil con algún nevero, y al noroeste impresiona la cara sur del Espigüete, piramidal donde las haya, el Curavacas y el cordal de la Montaña Palentina.







Se inicia el descenso hacia el punto de partida atravesando el bosque que nos conducirá al santuario de Nuestra Señora del Carmen, con el único desvío cerca del km 11, hacia una cruz desde la que se tienen buenas vistas al sur de las llanuras castellanas.




Es cierto que el último tramo del descenso es la parte menos bonita de la ruta, ya que la senda atraviesa zonas muy áridas con poco interesante que ver, pero rápido se intuye el pueblo de Santa María de Nava y el santuario desde donde iniciamos la ruta.






Al llegar nos comimos el bocadillo que llevábamos preparado y dimos una vuelta por la ermita.

Os dejamos el track de Wikiloc aquí.

               Hasta otra vez que nos calcemos las botas... 

sábado, 20 de abril de 2019

CAMINO DE SAN SALVADOR-4ªETAPA:CAMPOMANES-MIERES DEL CAMINO


DISTANCIA: 25,7 kilómetros
TIEMPO: 7 horas y 39 minutos (5h23' en mov.)
DESNIVEL: +84m y -257m


Retomamos este Camino, del que tuvimos que "apearnos" por motivos físicos. 
Para ver las etapas anteriores y lo que nos pasó en el Camino del Salvador pincha aquí. 
Gracias una vez más a Aurora, de la Pensión Casa del Abad, por el trato dispensado.

El día amaneció despejado y a las 9 de la mañana emprendíamos la marcha. Por delante teníamos una etapa de más de 20kms y fácil en cuanto a desnivel se refiere.
Salimos de Campomanes hacia la calle de la Estación y nada más cruzar el río Pajares, giramos a la izquierda para seguir por el paseo fluvial. Da gusto aprovechar estas vías alejadas de coches y de peligros.Pese a todo sigue también la señalización que va por la carretera sin arcén. Ni que decir tiene que mucha mejor opción la del paseo fluvial.



Durante casi 3kms seguimos por el margen del río, ya el río Lena, que sería el que nos acompañaría, hasta que llegamos a un desvío señalado con marcas amarillas para pasar bajo un puente. Será allí mismo donde se inicie la subida hasta la Ermita de Santa Cristina de Lena.



Es una subida corta pero intensa y que sirve para activar las piernas si no se han despertado aún. Y al final de esa subida nos espera la preciosa ermita románica, con buenas vistas y donde paramos unos minutos para dar un trago de agua.


Al reemprender el camino no teníamos muy claro por qué opción seguir de las 3 disponibles. Pero al final encontramos la marca amarilla, aunque bastante desgastada, en el camino de la izquierda, en fuerte bajada empedrada que nos situará en la estación de La Cobertoria


Desde aquí continuamos por el mismo margen del río y en suave descenso hasta llegar a Vega de Ciego, donde cruzamos al otro margen,siendo el km.5 de la etapa.
En el km.7 llegamos a Pola de Lena y nos acercamos al albergue para sellar la credencial. Como estaba cerrado llamamos por teléfono y la chica nos abrió para poner el sello. Nos preguntó muy sorprendida si veníamos de Pajares y le contamos nuestro recorrido.



Dejamos Pola, capital del Concejo de Lena, siguiendo las flechas amarillas y acometimos una larga recta de asfalto de un par de kms sin apenas tráfico.Se ve bien que es la "ruta de la salud" ya que no paramos de cruzarnos con gente caminando y aprovechando el buen clima.Tras acabar este tramo asfaltado, en el que por lo menos no hay peligro con los coches, y tras girar a la izquierda, hicimos un alto en el camino para tomar algo de fruta y beber un trago de agua, a las espaldas de la E.S.Cepsa.


Proseguimos para entrar en Villallana, donde recargamos agua.
El recorrido nos sacó de nuevo a la carretera. Fue un tramo de unos dos kms por una carretera, esta vez sí, con mucho tráfico y en un trazado con muchas curvas. Tocó ponerse en fila india y agudizar los 5 sentidos ya que el ruido de coches de la autopista nos despistó muchas veces porque pensábamos que venían coches continuamente. Afortunadamente abandonamos esa carretera para ir por pista asfaltada sin tráfico hasta la población de Ujo, km 15'5.Sellamos nuevamente la credencial en la Iglesia de Santa Eulalia, donde el párroco nos explicó que Ujo viene de la palabra puerta en latín ya que es la puerta a los 3 valles, de Pajares ,de San Isidro y de Lena.


Allí nos encontramos a un par de peregrinos que nos habían adelantado en el primer km de la etapa y que caminaban a la velocidad del rayo.Luego sabréis más de ellos. En Ujo estaban reponiendo fuerzas en un bar.
A la salida de Ujo, a la altura del polideportivo, tuvimos un momento de duda, y tuvimos que pensar bien por dónde tirar, ya que la señal de circulación nos confundió más que otra cosa, y tras un par de preguntas volvimos a retomar el buen camino.
Durante 4'5 kms avanzamos a buen ritmo por la senda fluvial del río Caudal, desde Ujo hasta Mieres, pasando por Santullano, El Pedroso, Requejado y La Fonda, y teniendo en el otro margen del río el recinto ferial de Mieres, su hospital, el polígono industrial y el campus universitario.
Cruzamos hacia Mieres por el Puente de la Perra, km 21 de la etapa, ya con el sol apretando de lo lindo. Siguiendo las flechas llegamos a la Plaza Requejo, donde hicimos alguna foto al monumento al escanciador y continuamos hacia el albergue.



Pero sabiendo que quedaba un trecho aún, nos dió por llamar antes, gracias a lo cuál no hicimos el camino en balde, ya que cerraba hasta las 17h.Por lo que volvimos a la plaza para comer, unas parrochas y un lacón con grelos de órdago a la grande.Para chuparse los dedos.




Comimos tranquilamente e hicimos algo de tiempo hasta la apertura del albergue.Éste como tal está en la población de La Peña, pero recibe el nombre de la capital, Mieres.
Al poco de llegar a la puerta apareció el hospitalero para abrirnos la puerta. Era un albergue sencillo, no muy limpio y algo dejado. De momento estábamos sólo nosotros por lo que nos pudimos duchar tranquilamente. No hicimos colada ya que para dos etapas que íbamos a caminar decidimos no complicarnos. El wifi no funcionaba y aprovechamos para charlar a la puerta sentados y aprovechando el solecito. Cuando ya creíamos que estaríamos sólos, aparecieron dos peregrinos, una pareja que vivía en Zamora.Nos contamos nuestras respectivas andanzas mientras nosotros cenábamos y nos hablaron de los chicos que nos habían adelantado al iniciar el día a la velocidad de la luz. Al parecer habían apostado a realizar el Camino del Salvador en 3 días. Hacían etapas de cuarenta y pico kms y ya estaban bastante maltrechos, pero en teoría hoy llegarían a Oviedo.
La pareja de Zamora salió a cenar fuera y nosotros nos acostamos pronto para descansar de cara a la etapa del día siguiente.

Os dejamos el track aquí.

Hasta otra vez que nos calcemos las botas...