sábado, 16 de marzo de 2013

SIMAT DE LA VALLDIGNA

DISTANCIA: 13 kms.
TIEMPO: 5 horas y 7 minutos.


El pasado sábado se celebró el Día de la Valldigna 2013.Para celebrarlo, el GMV (Grupo de Montaña Valldigna) organizó una ruta senderista con salida y llegada en Simat de la Valldigna para dar a conocer la zona a los visitantes.
Como no conocíamos el lugar, decidimos apuntarnos y disfrutar de un bonito día de senderismo.
Madrugamos bastante, ya que entre que teníamos una horita de coche y que había que apuntarse antes de iniciar la marcha, mejor ir sobrados de tiempo que andar corriendo al final.A apenas una hora de trayecto, fue abandonar la autovía y empezar a ver con los primeros rayos del sol que el sitio nos iba a gustar.Llegamos a Simat sobre las 8.00 de la mañana.El punto de partida era el Monasterio de Santa María de la Valldigna, un monasterio de estilo cisterciense, fundado en 1298 por el rey Jaime II el Justo y que va a estar habitado hasta 1835.
Al llegar al monasterio, apenas había un par de chicos.Imaginábamos que iban a la ruta, pero luego al hablar un poco nos dimos cuenta que eran del GMV.Poco a poco empezaron a llegar más senderistas.El aire frío se notaba al estar allí parados de plantón.Nos apuntamos y a las 8.30 iniciamos la marcha.


 
Nos encaminamos hacia el pueblo por la calle del Convent, para luego girar a la izquierda por la calle dells Brolls nada más cruzar el río Vaca.Al fondo de la calle giramos a la derecha por la calle  Penyalba, pese a existir carteles de PR hacia la izquierda (por ese camino será por el que volvamos al pueblo).Se gira otra vez hacia la izquierda para tomar la Travesía del Calvario.Al llegar a la calle Calvario, se gira ya por un camino hacia la izquierda para comenzar el ascenso hacia la montaña del Toro.El camino se vuelve sendero y al poco de iniciar la marcha ya empiezan a sobrar piezas de ropa.
 
 
 

 
 
Ya desde el principio del ascenso, si se mira hacia atrás, se pueden ver bonitas vistas hacia Levante.Una vez despojados de la capa más externa de ropa, continuamos el ascenso con una subida constante y sin dificultades.Cuando llegamos a los pies de la montaña del Toro se tienen unas vistas magníficas del valle de la Valldigna.Se puede ver Simat, Benifairó, Tavernes, la montaña de las Tres Cruces y al fondo el mar Mediterráneo.Además el día nos mostraba un magnífico sol con el que apreciar el verdor del valle.
 
 




 
 
Además ya podíamos divisar desde la lejanía el punto desde el que se había iniciado la marcha:el Monasterio de Santa María.
 
 
 
Comenzamos a bordear la montaña del Toro por el Sur hacia el barranco de Les Cases.Hay un desvío que nos indica hacia la Cova Patricio, una zona en la que se escala.Nosotros continuamos hacia el barranco.Dicho barranco debe su nombre a las 5 prominencias que tiene en forma de casa.
 

 
La senda que baja hacia el valle una vez cruzado el barranco tiene una importancia vital en la zona, ya que se aprovechaba para el transporte de hielo (vimos 5 neveros, alguno muy bien conservado) y cal.En este tramo tuvimos que echar mano otra vez de la ropa de abrigo, ya que una fina lluvia nos obligó a descender un poco a prisa y no nos dejó hacer fotos, ya que las rocas mojadas se convertían en peligrosas si uno no prestaba la atención debida.
A continuación volvimos a subir hacia el camping La Falaguera, donde almorzamos.
 
 
Al llegar al final de la ascensión vemos Barx y el camping donde pararemos.
 
 
 
Después del almuerzo nos dirigimos hacia Barx, donde pudimos hacer alguna bonita foto rodeados de cerezos.
 

A la entrada de Barx, giramos a la izquierda hacia la carretera que nos llevaría a Simat.A la salida del pueblo dejamos la carretera para seguir las marcas del PR y rodeamos el Penyalba.Llegamos después a la Font del Cirer, donde nos hicimos la foto grupal y nos explicaron la historia de la fuente.Me quedo con la anécdota de que en tiempos de pestes, había un guarda que vigilaba que nadie acudiese a la fuente a beber para que el agua llegase limpia a los monjes del monasterio.Magníficas las vistas desde el mirador de la fuente.Es un rincón sombrío, con una microreserva y que también sirve de abastecimiento de agua para los campos del valle.




 
Desde allí iniciamos el descenso hacia Simat por la senda de los Burros, una bajada nada complicada y en la que encontramos tres arcadas que llevaban el agua al pueblo y  a los campos.Llegamos al pueblo y nos sorprendidos de la diferencia en el ambiente de cuando salimos a la llegada.Bailes y cánticos tradicionales y multitud de puestos de hostelería que ofrecían todo tipo de platos.Aprovechamos a hacer una visita al Monasterio para después comernos un bocadillo en un parque al lado del río Vaca.
Nos quedan pendientes más rutas por la zona y hasta el sueño de disfrutar de una casa en Simat, pueblo que nos gustó muchísimo.
 








 

 

 

Hasta otra vez que nos calcemos las botas.





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