martes, 12 de abril de 2016

CIRCULAR SENDA DE LOS ROMEROS-EMBALSES (PONFERRADA)

DISTANCIA: 17,5 kilómetros
TIEMPO: 4 horas y 19 minutos (3h45' en mov.)

Madrugamos para que no nos pillara el toro a mediodía y a las 8:50 h. ya estábamos en movimiento.Mañana fría ( 0ºC ), eso sí, sin ninguna nube en el cielo y con el fondo de las montañas nevadas.


Fondo nevado
Escarcha matutina
Partimos de La Rosaleda en dirección al Toralín, al que rodeamos por detrás, para terminar bajando al cauce del río Sil justo antes del puente del Centenario.
Caminamos dejando Ponferrada atrás en dirección al Museo de la Energía, lugar renovado hace no mucho y que tiene un encanto especial, donde siempre aparecen recuerdos de nuestro querido Camino de Santiago.

Museo de la Energía

Camino de Santiago Francés
Justo después del museo tomamos el desvío ascendente hacia la Senda de los Romeros.
Serán poco más de 4 kilómetros juguetones por una senda preciosa y con vistas magníficas.Sólo hay que seguir la senda y dejarse llevar por los sentidos...

Desvío
La primera parte de la senda transcurre en continuo subeybaja hacia el Noreste teniendo a la derecha el río Sil y el Embalse de la Fuente del Azufre.Se atravesarán primero el puente de la carretera N-VI y poco después el de la autovía A6.

Inicio de la senda

Vista atrás

De aquella torre oscura veníamos

Puentes

Mirando al infinito














Subeybaja juguetón
Pedrera
La senda no tiene pérdida y sobre los dos kilómetros desde que empezamos la senda (4'4 km en total) cambia el panorama para dejar de tener tan estupendas vistas pero para pasar a caminar por un bucólico sendero al nivel del embalse, en donde encontramos gente almorzando en los bancos habilitados para ello.
Hay un punto en el que el camino, km 2'5 aprox. de la senda (5 km total), que parece que se divide en dos.Si se sigue pegado a la orilla más adelante llegaremos a dar a la senda.Si se opta por ir a la izquierda toparemos con el cartel hacia la carretera del embalse.Nosotros de momento iremos junto al embalse obviando la carretera.Es demasiado bonito el lugar para perdérselo.

A ras del embalse

Merendero
Hacia la carretera NO
El track que llevaba descargado falló un poco a partir del km 3'5 de la senda ( 5'8 km total ).Os seguimos contando cómo fuimos encontrando el mejor camino para seguir haciendo circular la ruta y no volver para casa por la carretera.
Hay que seguir la senda, empezando a alejarnos del embalse y empezar a girar a la izquierda.Llegados al km 4 de la senda, ( 6'4 km del total), queda a mano derecha una salida a la carretera y un poste indicativo de SL.Seguimos por la izquierda por un camino en ascenso y en zig zag durante 1'3 kms.Desde el punto más alto se tienen excelentes vistas con los Montes Aquilianos repletos de nieve.

Fin de la senda

Camino ascendente
Vistas "aquilianas"
 A nuestra derecha sale un camino no muy marcado hoy en día que nos conducirá a la carretera.A la derecha aparece el Embalse de Bárcena, el gran embalse del día.Caminamos 700 mtrs cuesta abajo para girar a la izquierda en dirección Este para ir haciendo circular la vuelta.


Ahora es medio kilómetro de dura subida para llegar al punto más alto de la ruta, siempre siguiendo las flechas amarillas del Camino de Santiago, y pasando entre casas de campo con perros de montaña que a buen seguro merece la pena tenerlos como amigos.
Desde este punto descendemos medio km para girar a la izquierda por una pista y seguir rodeando El Castro.Tras varios toboganes por la pista, seguimos en descenso acusado con vistas a la torre del Hotel Celuisma, tan característica de Ponferrada.

Vuelta a casa
Al llegar a una caseta abandonada decidimos atravesar un viñedo para ir a dar a la pista del otro lado de la tierra.Aquí el track nos volvió a fallar.Cogimos la pista pensando que sería más directa a la ciudad, pero tras pasar por un acueducto a nuestra derecha, vemos que hay que volver a desviarse para alejarse.Por lo menos nos encontramos con algún lugareño gracioso en el recorrido.

Lugareño en plena faena
Continuamos por la pista hasta ver la autovía.Decidimos ir hacia ella para cruzar hacia Columbrianos, ya que se nos hacía tarde ya si seguíamos el track hacia la zona del Museo de la Energía otra vez.Y desde la Iglesia de Columbrianos nos encaminamos hacia casa pasando por el Hotel Novo y Compostilla hasta llegar por el Parque del Oeste hasta La Rosaleda.

Aquí está el recorrido.


Hasta otra vez que nos calcemos las botas

miércoles, 6 de abril de 2016

CIRCULAR PINTURAS RUPESTRES TITAGUAS

DISTANCIA: 5,51 kilómetros
TIEMPO: 1 hora y 44 minutos

Aprovechando la excusa de la VI Carrera Fuentes de Titaguas, fuimos el día anterior a Titaguas para hacer una ruta senderista ya que íbamos a pasar la noche en Aras de los Olmos, a tan sólo 10 kms de Titaguas.
La ruta fue elegida con vistas a no cansarnos mucho.Tanto la carrera del día siguiente como las molestias de los días anteriores en mi gemelo hicieron que me lo tomase un poco como prueba y nos decantamos por esta ruta circular y cortita.
El único objetivo era disfrutar del maravilloso día y activar un poco las piernas.
Llegamos a Titaguas a las 11:30 horas.Sol y frío (6ºC).Aparcamos al final del pueblo, nos cambiamos las botas y empezamos a seguir el track del gps.
Nos dirigimos hacia el norte del pueblo buscando una pista asfaltada en ascenso.

Pista asfaltada

Al medio kilómetro y en continua subida dejamos a nuestra derecha una fuente con zona recreativa, la fuente de la Zarza.Desde el primer momento encontramos marcas de SL y de GR.Ya si volvemos la vista atrás tenemos buenas perspectivas del pueblo.

Vista atrás
Siguiendo por la pista y al alcanzar el primer kilómetro llegamos a una carretera.Ascenderemos por ella unos 300 metros y la dejaremos por la izquierda para bajar por un camino.Ya habíamos visto alguna señal de las pinturas rupestres.




Por esa carretera veníamos

Desvío















Nos encontramos con un horno de cal, en el que antiguamente se obtenía cal a través del calentamiento controlado de piedras calizas utilizando leña como combustible.El proceso duraba unos 3 días y la cal obtenida se usaba para blanquear paredes, desinfectar y otros usos.

Horno de cal


Cruzamos el barranco de la Tejería y tras seguir por el camino y poco antes del segundo kilómetro llegamos al desvío para ir a las pinturas rupestres.

La Tejería

Visitamos las pinturas para volver luego sobre nuestros pasos y dirigirnos por el sendero local hacia la zona de Los Rincones.

Pinturas rupestres



Medio kilómetro más de subida para llegar al punto más alto de la ruta (La Tejería).



Vamos descendiendo en una zona sombría durante poco más de un kilómetro, rodeando y llegando a dar a un camino paralelo a la CV-35.

CV 35
Cruzamos la carretera en la zona de Los Rincones y seguimos en descenso para volver a cruzar otra vez el barranco de la Tejería y encaminarnos tras una ligera subida al polideportivo, que queda a mano derecha, y encarar la carretera que nos llevará al pueblo.

Por aquí cruzamos la carretera


La Tejería
Almorzamos en un bar del pueblo y descansamos por la tarde en Aras de los Olmos.El gemelo aguantó al día siguiente la carrera, desde cuyo recorrido también se sacaban buenas fotos.





 Hasta otra vez que nos calcemos las botas.















sábado, 11 de octubre de 2014

SENDERO DE LA SIERRA DE ALÈDUA (PR-CV 429)

DISTANCIA: 16,3 kilómetros
TIEMPO: 4 horas y 14 minutos

Llegamos sobre las 8:30 a Llombai.Aparcamos y nos dirigimos a la Plaza de la Iglesia, punto de inicio del PR.Desde la parte alta de la plaza, tomamos la calle Valencia hasta el final de la calle.
Cruzamos el cruce y empezaron a aparecer señales y marcas del PR y seguimos por el camino asfaltado que nos llevará al cementerio.Hay que decir que el camino está muy bien señalizado y se nota, además, que de forma reciente.
Continuamos por el camino asfaltado y dejando el cementerio a la izquierda caminamos entre campos y campos de kakis y de naranjos.Poco después cruzamos el río Magro y nada más cruzar se gira a la derecha.
Continuamos por camino asfaltado por el Camino de Alèdua.Llegamos a otro cruce desde el que se tienen unas excelentes vistas de la Torre de Alèdua y en este cruce giramos a la derecha siguiendo el Camino de la Marquesa, sobre el km.2 de la ruta.
Nos desviamos a la izquierda siguiendo la señalización hacia la Senda de l'Estepar.Comenzó a empinarse un poco el camino pero será tras llegar a una señal de prohibición de vehículos a motor cuando se notó de verdad el ascenso, ya que durante un kilómetro más o menos, se ascenderán más de 100 metros.
El principio del ascenso es lo más duro en cuanto a terreno y a desnivel, pero la senda se sigue muy bien ya que está muy pisada.Luego suavizó un poco y tuvimos unas bonitas vistas atrás.Llegados arriba, ya en el km.4 de ruta, nos paramos a hablar con un grupo de ciclistas, Vikingos, que iban a bajar por donde nosotros habíamos subido.En la pista que encontramos giramos a la derecha, en ascenso, para luego descender y salirnos de la pista hacia la izquierda, en frente a un campo de olivos.
Ahora durante algo más de medio kilómetro recorrimos una senda entre bosques mediterráneos, de bella factura.

Al llegar a un pequeño descubierto con un campo de olivos, seguimos por el camino hacia la izquierda.Poco después nos desviamos hacia la derecha en otra señal de prohibición de vehículos a motor, en descenso.Es el inicio del descenso hacia el Barranco de Ferrando, km.5 de ruta,  por el que caminamos durante un largo tiempo, unos 5 kms. en continuo descenso siguiendo el curso de la rambla, en un zigzag continuo con tramos muy pedregosos y continuas subidas y bajadas.

Fué el tramo más complicado dentro de que es una ruta sencilla.A los 10 kms., llegamos a una zona recreativa con bancos de madera, donde giramos en el camino asfaltado hacia la izquierda y volvimos a girar a la izquierda para subir por una pista forestal.Es una subida cómoda de un kilómetro de longitud si se hace de forma continua.
Tras llegar a la señal de prohibición de vehículos, aunque está perfectamente indicado, giramos a la derecha para salirnos de la pista forestal e iniciar un prolongado descenso con unas buenas vistas en alguna curva cerrada.Tras acabar el descenso, continuamos el camino siguiendo las marcas del PR.Sólo reseñar un giro a mano izquierda de 180º al acabar el descenso y otro giro a la izquierda en subida sobre el km. 12.7, ya que si uno se despista tiende a seguir un camino agrícola entre naranjos y melocotoneros.Llegamos a una señal de madera de la zona, y en ese cruce giramos a la izquierda.Siempre hay que seguir la senda marcada, ya que en este tramo es donde es más estrecha y en donde te puedes despistar, pero está bien pisada y marcada en cualquier caso.Tras pasar al lado del Corral Blanc, en breve nos topamos con la Torre de Alèdua, a la que hay que desviarse para visitarla.
Nosotros no lo hicimos y seguimos por una pradera para terminar en un camino asfaltado para llegar en suave descenso al Camino de la Marquesa, desde donde continuamos recto para llegar a Llombai y deshacer el camino inicial hasta el pueblo.Una vez llegados a la Plaza de la Iglesia, tomamos un almuerzo en un bar, con el gusto que da reponer fuerzas tras una buena ruta, muy bonita, nada difícil y a la que volveremos a entrenar un poquito de trail, ya que es muy corrible.

Hasta otra vez que nos calcemos las botas.

sábado, 16 de agosto de 2014

CAMINO DE LOS MOLINOS (SL-CV 45) ARES DEL MAESTRE

DISTANCIA: 5'6 kilómetros
TIEMPO: 2 horas y 6 minutos

Tras haber hecho una ruta corta por la mañana y comer a buena hora, aprovechamos el buen tiempo para hacer esta ruta por la tarde.Es de la misma duración más o menos que la ruta de por la mañana, pero un poco más dura por el terreno pedregoso y por el desnivel, que es casi el doble el de esta ruta.
Salimos del pueblo igualmente desde la Plaza Mayor, para coger la Calle del Forn, atravesar els Portalets y a los dos minutos girar a la izquierda para empezar a ver carteles indicativos.Como la ruta es circular se puede hacer en los dos sentidos, pero nosotros seguimos las agujas del reloj, para seguir el sentido de la circulación del agua por los molinos.


Els Portalets

Inicio de la ruta

Se empieza descendiendo entre bancales por el barranco de los Molinos, siempre señalizada la ruta, para después de atravesar una zona de pinos y encinas, poco antes de la media hora, encontrarnos el primer molino de los cinco que encontraríamos, Molí de la Roca.

Vista atrás hacia Ares

Barranco de los Molinos

Impresionante la caída de agua que tiene.Se construyó en 1774.Al leer el panel informativo, nos dimos cuenta de que todos los molinos están construidos de la misma forma, con una balsa que acumula el agua, una caída de agua en vertical o en rampa que conduce el agua hasta la maquinaria de moler y una acequia que comunica con el siguiente molino.

Molí de la Roca

Seguimos descendiendo para ir encontrando el resto de molinos.Serán el Molinet, que recibe el agua que desagua el Molí de la Roca y el que baja del Salt, el Molí de Dalt,que tiene una caída de agua en rampa cubierta por 30 escalones, el Molí de la Bassa Rodona, con una caída de agua también en rampa y construido en 1760, y el Molí del Sol de la Costa, el último en abandonarse y que se restauró para servir de centro de interpretación.

Molinet


Molí del Sol de la Costa

Tras seguir descendiendo y alejándonos un poco más del pueblo, se comienza a girar a la derecha para tomar un desvío marcado a la derecha desde donde nos restará una hora de ascenso para llegar al núcleo urbano.



Hay que tomarse el ascenso con tranquilidad para llevar un ritmo constante y fijarse en los continuos zigzags que hace la ruta para no saltarse ninguno.

Hasta otra vez que nos calcemos las botas.

CAMINO DE LA MOLA (SL-CV 46) ARES DEL MAESTRE

DISTANCIA: 5'4 kilómetros
TIEMPO: 2 horas y 6 minutos

Nos levantamos sobre las 9 de la mañana para empezar a caminar una hora después aproximadamente.Para ser un 16 de Agosto hacía más bien fresquito, 15º, y no hacía falta madrugar mucho para hacer esta ruta.Lo bueno que para caminar hacía excelente ya que apenas se sudaba.
Comenzamos en la Plaza Mayor del pueblo, pasando a la plaza contigua de la Bassa y comenzando la subida por unas escalera hacia la calle del Montjui para empezar por el Camino de la Mola.
Se va ascendiendo siguiendo en todo momento las marcas del SL hasta la planicie de la Mola.
A partir de aquí ya no hay un camino definido, sino que se van siguiendo los postes indicativos de SL bordeando toda la Mola.Aquí el viento pega fuerte del Norte, pero las vistas merecen la pena.
Tras varios postes se llega al punto más alto de la ruta, 1321 msnm, donde están el punto geodésico, las antenas repetidoras y el lugar que se conoce como el Molló del Soldats.
Desde este punto se sigue bordeando la Mola en el sentido de las agujas del reloj.Al Norte nos aparece Morella, con su imponente castillo dominando todo.Según nos contó Isabel en la Oficina de Turismo de Ares, en días claros y despejados se puede divisar también el mar.Lástima que no tuvimos nosotros esa suerte.
A los 2 kilómetros se pasan por numerosas trincheras de la Guerra Civil, o lo que son sus restos, desde donde se tenía una posición privilegiada para defender la zona.
A partir de ahora se desciende hasta llegar al cruce del Camino de las Antenas o Camino de la Masía del Peiró a la Mola.Se sigue por un camino más estrecho a mano derecha que fué utilizado para restaurar la Nevera, siguiendo las marcas que a partir de ahora pasan a estar en las piedras del terreno.
Se continúa descendiendo hasta la Nevera, dejando el desvío a la Fuente del Regatxols para otra ocasión, cuando hagamos el PR-CV 387.
Aquí aprovechamos para tomar un pequeño almuerzo.También leímos que la Nevera estuvo en funcionamiento hasta principios del siglo XX, cuando la producción industrial hizo que se dejasen de usar las neveras tradicionales, que se usaban para la conservación de alimentos y uso terapéutico fundamentalmente.Hasta casa tenía el guardián de la nieve...
Desde la Nevera se asciende para seguir bordeando la Mola por los Cingles y empezar a ver Ares del Maestre desde la lejanía.Concluimos la ruta volviendo al Camino de la Mola para llegar a dar a la Plaza Mayor.
Aprovechamos para subir al Castillo de Ares, o los restos que quedan, y completamos así la mañana senderista.

Hasta otra vez que nos calcemos las botas.